En la cima de mis palabras se encuentra esta estúpida montaña chiquitita, bajo tu tierra que respira melón. Nada de surrealísticos significantígicos desusos malinformados. Es por la vida que llevamos juntos que esta palabra cayó. Renace desde el fondo de un mar podrido una brisa de aire plata, amarilla como tu peinado multicolor. Sedoso como gusano recién despierto. Saliste volando, volvé. Surrealística volvé. No hay desierto que no se parezca a su dueño, y sos mi desierto florecido, a punto de desmoronarse en mar.
Payasito Loco
No hay comentarios:
Publicar un comentario