Puede llegar a ser una trágica obsesión tomar una sucesión de momentos/conceptos histórico-relevantes cuando nuestra acción apasionada los ha producido en tanta demasía que el registro corre lejos, detrás muy atrás, sacando la lengua, conciente de que en el rodaje de la película de la historia, el grueso de los materiales se pierden; que los detalles forman una vacía pila condenada a morir con nuestro cuerpo, nuestra masa cerebral destinada a hacer de caja de recuerdos. Triste descubrimiento constante, el cual urge ser olvidado todo el tiempo. Es el devenir de los seres sobre la tierra. Por suerte tenemos la capacidad de elevar una montaña, una punta de iceberg, para ser flitrada por los ojos que nos buscan las mas de las veces sin saberlo. Esa acción constante y discontinuada -con claros de visos de intuitivismo, de inoculta preferencia por el flujo positivo de la dialéctica que se sabe de nuestro lado- es la que hizo emerger de ese sin fin de huellas perdidas la marca que nos consuela y da sentido en las historia de los acontecimientos infinitos. Y vuelve la tranquilidad en parte. ¿Cuando existirán los biógrafos perfectos, que extraigan de la profunda conexión de su deseo con su objeto a rememorar, hasta el mas mínimo detalle de la respiración celular y la relación mas o menos próxima entre las mas elementales formas mas o menos dibujadas en su contorno? Esos biógrafos que dejen de ser, para que nuestra huella sea nuevamente, repetidamente. Viejo ansia de permanecer. Para que la pasión con que nos enfrentamos a nuestros enemigos sea aprehendida y redoblada por nuestros herederos sub-atómicos, devenidos cuerpos nombrados y rebeldes. Es esa revolución permanente nuevamente que agrieta y crea nuevas uniones. Que se abre camino a través de nuestras insistematicidades para enseñarnos a ser menos estúpidos. Evidentemente necesito alguien, quizás yo mismo, que sea mas organizado, para poder recoger en una canasta el sobrante de las miles de frutas-acciones que tratamos y somos capaces de crear, cuando luego de años de buscar insertarnos en un relato con final feliz, lo hemos hecho, y se han alineado los planetas justo en la dirección que queríamos.
Payasito Loco
Fotos sacadas x mí y la dialéctica el 7 de Octubre del 2010. El día en que comenzaba el festival Latinoamérica Resiste de AMAL
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